sábado, 27 de septiembre de 2008
jueves, 18 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
Carta Abierta
El Centro Cultural El Surco es un espacio de participación, organización y expresión que nació de un grupo de jóvenes independientes, en su mayoría estudiantes de trabajo social en la Universidad de La Matanza, con el fin de recrear y enriquecer la cultura ciudadana desde el barrio de Mataderos.
Las primeras reuniones destinadas a proyectarlo comenzaron a realizarse a principios del año 2000 y de ellas surgieron actividades nómades como peñas, fiestas, video-debates y la producción del primer ejemplar de la revista “Desde Abajo”. En Octubre de 2001 se alquiló la casa donde funciona actualmente, hecho que lo integró como institución a la dinámica del barrio. Durante varios meses el grupo trabajó en la restauración y el acondicionamiento de la vivienda con recursos donados por amigos y familiares, hasta dejarlo preparado para poder abrir sus puertas.
En marzo del año siguiente se inauguró la casa como Centro Cultural y comenzaron las siguientes actividades: talleres artísticos; veladas culturales (exposiciones de pintura y fotografía, obras teatrales, peñas, música en vivo, narración oral, jornadas barriales en la calle, etc.); charlas formativas; y la edición de la revista “Desde Abajo”. A partir de allí y hasta la actualidad, las actividades se fueron profundizando, a la vez que se incorporaron nuevos espacios y nuevos miembros. Es así que en la actualidad cuenta además con
apoyo escolar; biblioteca popular; huerta; charlas de formación política y ciclo de cine.
Esta Organización se autogestiona (mantenimiento del espacio en cuanto a alquiler, servicios, difusión, materiales, etc.) es decir que no cuenta con subvención alguna sino que se sustenta con los ingresos generados por los talleres, eventos culturales y aportes personales de los participantes.
La situación actual que estamos atravesando es compleja, el contrato de locación se vence en el mes de Septiembre y el locador no dio opción a renovación ni de extensión hasta fin de año como para terminar las actividades planificadas para el resto del año. De esta manera, el Centro Cultural quedó sin espacio físico para seguir adelante. Esto genera una ruptura con las actividades que se vienen llevando a cabo con los vecinos; niños, jóvenes y adultos que encuentran en El Surco un espacio de participación y expresión. Sin embargo, a pesar del golpe sentimental y material que la situación implica, estamos en la búsqueda intensiva de un nuevo espacio en donde seguir desarrollándonos porque creemos en la importancia de la existencia de un lugar donde generar instancias de participación, expresión y discusión en el que todos y cada uno de los sujetos es poseedor de saberes. Creemos en el aprovechamiento de la realidad colectiva de cada taller, de cada charla, para un trabajo cooperativo en detrimento de la competitividad.
Esperamos contar en esta lucha, con el apoyo de nuestros vecinos y compañeros de demás organizaciones.
Centro Cultural El Surco Mataderos.-
jueves, 14 de agosto de 2008
lunes, 11 de agosto de 2008
sábado, 3 de mayo de 2008
Fiesta Surquera y callejera.





Los pibes de Vista al Sur, los de Algo, los de Doc Sur (que proyectaron risas y desencantos), la gente del teatro. Sin ellos, y su voluntad por hacer de este otro mundo, sin esa garra por dejar lo mejor en la cancha, sin nada de todo eso, jamás hubiera sido posible ese impresionante ritual fraternal, que pudieron disfrutar los vecinos de este maravilloso barrio.
Festival surquero y callejero.




La tarde del sábado 26/4 ya se perfilaba encantadora. De a poco, las estructuras de la noche cultural, se elevaban por las veredas de Rodó, haciendo temblar las ramas de la curiosidad. Ya desde la Gral Paz se avistaba el gran escenario que iluminaría las sonrisas del barrio. La función comenzaba, el teatro ya estaba en marcha y los vecinos adueñándose de la calle, ya eran parte de esta historia. Los aplausos de Mataderos bañaron a los "Épicos de Floresta" y cedieron el lugar al cine, que también hacía su juegos de luces y sombras en la ya, calle nuestra. Al grito bajo el humo, se anunció la llegada de los chorizos. Los niños jugaban y miraban la obra, al igual que los adultos. Muchos miraron cine y escucharon bandas de música en vivo, comieron choris, tomaron birritas, bailaron, se conocieron. La noche y la calle se parecía cada vez mas a lo que soñamos...

